Desde hace bastante tiempo, para muchos ciudadanos el opositar para conseguir un empleo público se ha convertido en una salida laboral de especial interés. Hoy en día, son muchas personas que se encuentran opositando y esforzándose por la tan deseada plaza pública. Sin embargo, los tiempos que discurren en la actualidad crean más incertidumbre de la habitual, como pueden ser los confinamientos sufridos en el pasado reciente, las restricciones, los cambios en las fechas de los exámenes, las nuevas clases online que ofrecen muchas academias para poder continuar estudiando, etc. Todo ello, junto con el proceso habitual de estudio del opositor, puede llevar a sentir cierto agobio, inquietud, sensación de falta de control, problemas de concentración y desmotivación a la hora de continuar estudiando. Desde mi punto de vista existen 6 claves para poder continuar estudiando para las oposiciones y mantener la ansiedad a raya. Entre estas seis claves podemos encontrar las siguientes:
1.- La ansiedad se puede aprender a gestionar : La ansiedad
es una respuesta biológica adaptativa de nuestro organismo ante situaciones que
consideramos peligrosas. Podemos suponer que es una reacción ante situaciones amenazantes
de las que es necesario salir airoso. Sin embargo, hay otro tipo de situaciones
donde la ansiedad ya no puede considerarse adaptativa y es cuando ésta aparece
en forma de determinados síntomas, como agitación, inquietud, respiración
acelerada, tensión muscular, problemas de concentración, o similar. En cambio,
estas últimas reacciones aparecen de forma recurrente, duran demasiado o son
muy intensas.
2.- Organización y gestión del tiempo : Una de las costumbres que tiene que tener en cuenta un buen opositor es el organizar de forma adecuada su tiempo de estudio. Es importante tener rutinas, sentarse a estudiar en el mismo sitio a más o menos la misma hora, esto ayuda mucho a generar hábito de estudio. Sin embrago, no es suficiente con todo lo expuesto anteriormente, sino que es de vital importancia repartir el temario de estudio de forma semanal y mensual, de tal forma que se tenga una visión global de la materia de estudio. Es muy recomendable construirnos un plan de estudio. Este plan de estudio debe estar confeccionado de forma bastante visible con la posibilidad de poder tachar los objetivos que vayamos cumpliendo. Con esta práctica nos iremos motivando a medida que avanzamos en el estudio del temario. Por otro lado, la planificación del tiempo de estudio genera motivación, compromiso y ayuda a aprovechar de verdad las horas de estudio para estudiar y las horas de descanso para el ocio.
3.- Atacar a nuestros pensamientos generadores de ansiedad : A lo largo del proceso de estudio relativo a la oposición pueden surgir numerosos pensamientos generadores de ansiedad. Dichos pensamientos son de tipo negativo y giran en torno a una serie de factores. Por ejemplo, ¿no estoy seguro si aprobare o no?, ¿seguramente no consiga la plaza?, ¿seguro que en el examen me quedo en blanco?, etc.…. Todos estos pensamientos que nos rondaran los meses anteriores al examen de la oposición no nos ayudaran en nada a calmarnos. Desde el principio nos tendríamos que dar cuenta esos pensamientos ansiosos, identificarlos y luego transformarlos en otros pensamientos más realistas que nos ayuden a seguir estudiando y que estén más centrados en soluciones.
4.- Usar las técnicas de estudio adecuadas : Otro de los
aspectos que más ansiedad genera es cuando se tiene la sensación de no retener
la información adecuada, si lo que he estudiado no me lo sé, o al repasar lo
estudiado previamente, me surgen dudas si lo he asimilado bien o mal. Por ello,
es fundamental emplear una forma de estudio activa. No es suficiente solo con
leer y repetir lo mismo una y otra vez, sino, que se requiere de una forma de
estudio más participativa: subrayar, hacer anotaciones marginales, resúmenes de
las partes más importantes, tarjetas para memorizar los aspectos más
complicados, etc.
5.- Técnicas de relajación y respiración : Otra de las
herramientas estrella, es que a lo largo de los meses que opositas dediques de
5 a 10 minutos al día a realizar algunas técnicas de respiración; por ejemplo,
las respiraciones diafragmáticas. Esto es como ir al gimnasio, cuánto más se
practiquen mejores son sus resultados y así lograremos calmarnos si nos da un
momento de ansiedad durante el examen. Igualmente, resultan muy útiles las
técnicas de relajación. Suelo recomendar empezar por técnicas más sencillas
como la relajación progresiva de Jacobson o algunos ejercicios de yoga que
siguen con respiraciones. Practicar esto 2 o 3 veces a la semana nos ayudará
mucho en el proceso, aunque no tanto si lo hacemos solo durante el mes del
examen.
6.- Acuérdate de descansar : El proceso de oposición es un proceso largo en el tiempo, por lo que es necesario disponer de cierto tiempo de ocio para poder descansar y recargar pilas. La recomendación general suele ser no hacer nada relacionado con la oposición durante un día a la semana. De esta forma, la mente se libera, descansa y retoma con más fuerza el estudio. Es algo a lo que quizás no se le da mucha importancia, pero si tienes que estar durante varios años opositando, desde luego es algo que tendría que ser. Además, tomarse algunas semanas de descanso al año es esencial, si bien es cierto que estas suelen estar más determinadas por las fechas de los exámenes y los descansos después de éstos.





